5 Consejos para crear un "buen logo"

Como publicista y diseñador gráfico por más de 20 años he tenido infinidad de experiencias en el proceso de creación de marcas para nuestros clientes. Pareciera que la creación de logotipos se ha limitado a un “obligado requisito” en el proceso de creación de servicios o emprendimientos, en lugar de un “indispensable” activo de mi marca. Si se ve como un requisito obligado, lo más común es crear un logotipo basado en cliparts o iconos gratuitos que abundan en la web, intentando emular aquellos logotipos que hemos visto y nos han “gustado”. En cambio, si vemos el logotipo como un activo indispensable en la construcción y comunicación de nuestra marca, entonces tendremos que tomar en cuenta muchos aspectos importantes.

¿Qué necesita entonces un logotipo para ser catalogado como “bueno” o “adecuado” para mi marca? Comparto desde mi experiencia algunos de los más importantes que deberás tener en mente en el proceso de creación o renovación del tuyo. Ante los ojos de un creador de marca se verán como básicos, pero no tan obvios para aquellos que tienen su mente bien enfocada en otros aspectos importantes de sus servicios o emprendimientos, como la administración, comercialización, etc.

1) Que sea relevante para tu target

El hecho de que el logotipo represente tu proyecto tan querido no significa que deba responder a tus gustos y sentimientos. Muchos logos vagan en el “limbo” del conocimiento y recordación del mercado simplemente porque no son relevantes para el potencial consumidor; no tienen significado, no se asocian con el servicio o producto o simplemente son muy parecidos a otros.

Tal vez la siguiente sugerencia sea muy difícil para ti, porque así como tan es difícil intentar escribir con la mano izquierda cuando siempre lo has hecho con la derecha, tanto es dejar de pensar en tus gustos o en tu servicio y evaluar otro punto de vista: intenta pensar como tu target. ¿Qué le interesa? ¿qué busca? ¿qué le gusta? Tu logo debe ser relevante no solo para ti y tu empresa, sino para las personas o empresas que te consumirán. ¿Asocian el logo contigo? ¿será fácil de recordar cuando lo vean una segunda o tercera vez?

La respuesta no se encuentra tan fácil; no es tu instinto el que te llevará a conocer lo que espera tu target. Tu experiencia en el mercado puede ayudar, pero existen muchas herramientas disponibles a tu alrededor, que por una justificable inversión, pueden darte la información necesaria para conocer a tu consumidor.

2) Que refleje tu esencia

Entonces ¿cómo asociarán tu logo con tu marca? Tu logo debe reflejar la esencia de lo que eres, la esencia que debes comunicar en todo momento.

¿Cómo llegas a encontrar la esencia de tu marca? Recuerdo muy bien el ejemplo que utilizó Pancho García, un reconocido y exitoso publicista residente en Guatemala, en un diplomado de creatividad y desarrollo de marcas al que asistí; nos preguntó, ¿en cuál giro de negocio se encuentra la marca Volvo? Muchos respondimos automáticamente “en el de la venta de vehículos”. Pero no fue sino hasta después de escuchar una corta explicación que llegamos a entender que dicha marca no vende vehículos, sino “seguridad”. La construcción y comunicación de una marca requiere muchos esfuerzos y el conocimiento de la esencia de la misma. Todo comienza desde su concepción.

¿Cuál es la esencia de tu marca? Te comparto un ejercicio que utilizamos regularmente para conocer la esencia de las marcas que gestionamos. Se llama la cebolla de la marca; escuchamos por primera vez de ella en nuestros estudios universitarios y sigue siendo útil en estos tiempos. Puedes descargar el formato guía aquí. 

3) Que sea lo más sencillo posible

Sencillo no quiere decir simple o aburrido, pero sí quiere decir que no está “lleno de cositas”, como sombrerito de Esquipulas, como decimos en Guatemala. (La palabra no es "cositas", pero es la más adecuada para éste artículo).

Tu logotipo debe ser legible, adaptable y reconocible. Recuerda que irá estampado en muchos tamaños, desde una tarjeta de presentación hasta un camión o rótulo exterior. Un ejercicio que suelo hacer y que te recomiendo, es que al ver tu logotipo en la pantalla de tu computadora hagas un zoom out hasta que lo veas como si estuvieras viéndolo en un banner o una valla que se encuentra a unos 8 metros de distancia tuya. ¿sigue siendo entendible y legible?.

Deberá ser adaptable. Muchos logos no fueron pensados para adaptarse horizontal o verticalmente. Tu logotipo debe ser tan versátil que puedas colocarlo en una cotización, en una camisa o cualquier otro promocional. Te recomiendo contar con un par de versiones, que se adapten a cualquier situación.

También debe ser reconocible. Muchas veces hemos luchado en la agencia en intentar hacer resaltar un logotipo dentro de un conjunto de marcas que participan como patrocinadores de un evento. Hay logotipos que destacan rápido, porque gráficamente son sencillos. En cambio hay otros, que por tener tanto texto y gráficos, se pierden en el mar de colores y formas.

Un tip importante al momento de crear tu marca es hacer un scouting de las marcas existentes, principalmente en el giro de negocio en el que participas. Hay muchas marcas que no conoces, así que evita terminar pareciéndote mucho a una que está por entrar a tu mercado local y que ya es conocida a nivel regional o alguna de tu competencia actual. Por supuesto, si tu negocio es el de venta de accesorios para fotografía y siempre te ha encantado el logotipo de una marca de refrescos carbonatados con la que “vives hoy”, no cometas el error de querer parecerte. El hecho de que esa marca sea conocida por todo el mundo (porque le ha tomado años y millones invertidos en la construcción y comunicación de su marca) no significa que la tuya será también reconocida y relevante para tu target. Te recordarán, es cierto, pero no por creativo y único, sino como ladrón de identidades.

4) Que perdure el paso del tiempo

Existen muchas tendencias de diseño, pero también existen muchos tendiendo a preferir los diseños del siglo pasado. Un logotipo no puede ser eterno, pero sí debe prevalecer el mayor tiempo posible. Todo dependerá de la inversión que tengas disponible para renovarla constantemente. Si tu realidad es que aún no tienes el capital para invertir en un cambio de marca dentro de unos 5 años, entonces piensa en algo que no dejará de ser relevante en el futuro. No te vayas por tendencias puntuales de diseño, ve un poco más allá.

5) Déjate asesorar por un experto

No es que quiera promover mi agencia, más bien quiero promover la profesión, a aquellos que hemos pagado el precio de años de aprendizaje y experiencia en el ramo. El hecho de que alguien sea “pilas” en el manejo de una computadora no significa que tiene las herramientas para ser un buen diseñador o constructor de marcas, así como alguien que es bueno para conducir un auto con motor deportivo no se convierte por eso en un Juan Pablo Montoya.

¿Qué debes buscar en un experto? Alguien que sea experto en diseño gráfico, como punto inicial, pero también alguien que tenga noción de mercado, comunicación y audiencias. Ese experto tendrá la capacidad de acompañarte en la realización de un “brief” que ayudará a entender la esencia de tu marca, pero también podrá asesorarte en la tipografía, esquema de colores y en la creación de la apariencia gráfica. El experto sabrá como deberá aparecer tu logotipo cuando se aplique a uno o dos colores, sobre fondos oscuros o claros, cuál será el tamaño mínimo de exposición y cómo podrá adaptarse en sus diferentes aplicaciones.

Esto requiere de 2 componentes importantes: tiempo e inversión. Por favor no dejes de último la creación de tu logotipo, cuando ya estás a las puertas de iniciar tu comercialización porque tienes ya cuentas que pagar. Invierte tiempo desde los inicios de tu marca y dale tiempo al experto para apoyarte en el proceso de creación. Si tienes un experto muy cercano que pueda ofrecerte un buen descuento en tu inversión, entonces aprovecha. Pero si no lo tienes, piensa con mente de abundancia: mientras mejor inviertas en algo importante, mejores serán los frutos que cosecharás después.

  Juan Fernando León

Juan Fernando León