Marcas "honestas"

Vivimos en lo que llamo “cultura del engaño”.

Todo a nuestro alrededor pareciera ser real, pero la verdad es que las cosas no son lo que aparentan. Imágenes de modelos manipuladas con Photoshop; fotografías de hamburguesas que no son para nada igual a lo que recibes en el mostrador del restaurante; noticias que pintan una cuasi-verdad irresponsablemente; artículos en redes sociales que dicen lo que oyeron que dijeron y terminan presentándose como una verdad que debe divulgarse; músicos que utilizan sonidos electrónicos pretendiendo imitar un instrumento real; pantalones “levanta pompas”, fajas reductoras de medidas, maquillaje “tapa imperfecciones” y más. Todo esto moldea el pensamiento colectivo impregnando de mentiras una sociedad que está necesitada de honestidad y verdad. 

En el mundo comercial también existe este engaño. Marcas que dicen ser lo que no son y que se comunican de manera irresponsable creando falsas expectativas a la audiencia que recibe los mensajes. Botellas de vino con una maravillosa etiqueta y un contenido que puede compararse con cualquier licor de segunda que puedes encontrar en expendios clandestinos; empresas que se califican a ellos mismos como “líderes en” cuando en realidad están empezando o no tienen cómo comprobar ese liderazgo; ventas de espacios que te dicen “últimos espacios” cuando en realidad tienen todo disponible; ofertas y descuentos que son nada más precios inflados con una pequeña reducción; motocicletas con una pinta “ultra wow” que al mes te dejan varado, etc. Presentar un producto de una manera atractiva debiera tener más que ver con el deseo de deleitar a la audiencia que con la incorrecta tendencia a la exageración o engaño.

Nos encanta gestionar marcas a las que llamamos “honestas”, porque ponen atención en la manera que comunican y conectan con su audiencia. Son manejadas con empresarios que saben que tienen una responsabilidad para con sus marcas, sus consumidores y el mercado. Saben qué ofrecen realmente y lo dicen como tal; conocen las necesidades de su target. 

Un gran publicista, Pancho García, nos enseñaba que la publicidad provocará que lo que tenga que suceder con el tiempo, suceda más rápido. Una buena marca se dará a conocer más rápido llevándola al éxito, pero una marca mala (que no es lo que dice) fracasará antes de lo esperado. Entonces, ¿que tal tu marca?

 Juan Fernando León

Juan Fernando León